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Tanto si te has formado o si has aprendido tu arte con vídeos que encuentras gratis en internet, seguramente pienses que ya todo está hecho y que no tienes nada nuevo para ofrecer, porque las personas que puedan estar interesadas en aprender lo que tú sabes, lo pueden encontrar fácilmente en la red. Sin embargo, cada uno de los cursos que has tomado (pagos o gratuitos), los vídeos exactos que has visto, los libros, blogs, artículos o revistas que has leído y cada una de las cosas que has hecho en torno a tu arte, te hacen única. Es decir, nadie tiene exactamente los mismos conocimientos que tú, nadie ha leído o visto exactamente lo mismo que tú, ni intentado las mismas cosas que tú y tampoco ha percibido cada uno de estos recursos igual que tú. Si unes la información, los aprendizajes, las experiencias y tu perspectiva de las cosas, ya eso te hace única.

Además, cuentas con un recurso que, aunque todos los seres humanos lo tenemos, en cada uno se da de forma totalmente diferente, y es tu creatividad. Puede que pienses que no eres creativa o que no lo eres tanto como aquellos artistas que han hecho “grandes” cosas, pero la realidad es que eso es una gran mentira. Todos, absolutamente todos los seres humanos somos creativos, pero parece no que fuese así por estas 3 razones principales:

  1. Porque el sistema educativo, tanto de colegio como de casa y sociedad, nos alejan de esa increíble creatividad e imaginación que teníamos de niños. Ni las clases que recibimos, ni las rutinas que tenemos en casa ni las costumbres de nuestra cultura, nos permiten estar en conexión con nuestra creatividad, y esto va empeorando conforme crecemos.
  2. Porque, al ser adultos, atender gran cantidad de responsabilidades y luchar para adaptarnos a un estilo de vida frenético, exigente o “normal”, hace que permanezcamos desconectados de nuestra creatividad. Permanecemos más tiempo intentando resolver temas cotidianos y centrando toda nuestra atención en aquellas cosas que vemos como “problemas”, que, en cultivar, potenciar o, incluso, descubrir nuestra creatividad.
  3. Porque creemos que existen personas creativas y personas no creativas. De nuevo, esto es un gran error. Ya te dije que todos, sin excepción somos creativos, es un recurso o facultad inherente a nuestra condición de seres humanos. Sin embargo, es indispensable saber que la creatividad en cada uno se expresa de forma totalmente diferente y, por tanto, única. Esto es así, tanto por nuestra forma particular de percibir el mundo como por la manera en que cada uno absorbe e interpreta la información y, además, por el hecho de tener diferentes intereses. Nuestra creatividad fluye mucho más en aquellos temas que nos apasionan o que tenemos gran habilidad. Por ejemplo, si eres buena cocinera y te gusta, eres más creativa a la hora de inventar nuevos platos o nuevas formas de cocinar.

Con esto último no quiero decir que no podamos ser creativas en otros temas que no nos apasionen, pues tenemos la gran capacidad de adquirir nuevos aprendizajes, entrenarnos para perfeccionar y crear increíbles cosas a partir de eso, pero antes, es necesario que nos deshagamos de la cantidad de ruido mental y preocupaciones que llevamos a cuestas a diario.

Entonces, ¿Cómo monetizar tu talento?

Seguro que en algún momento has pensado que no sabes lo suficiente, o que ser artista no te traería ningún beneficio porque la gente no suele pagar bien por lo que haces. Pero, de nuevo otra equivocación; sí existen personas que pagan lo que valen las cosas, que no regatean el precio, que dan prioridad a lo hecho a mano o a lo exclusivo; sin embargo, hay que encontrar a esas personas (de esto hablaremos en otro momento)

También quiero hablarte de 2 formas de monetizar:

  • Una de esas formas es enseñar lo que sabes; recuerda que nadie tiene exactamente los conocimientos que tú tienes, ni tu perspectiva, ni tu forma de percibir tu arte. Enseñar a otros es una excelente forma de monetizar tu talento, sin embargo, es necesario que conozcas ciertos elementos que podrán hacer que tengas seguridad a la hora de poner tus precios, cobrar y tener clientes que estén dispuestos a pagar por lo que tú ofreces. Esta forma la puedes hacer de manera presencial, online, como taller, seminario o curso un poco más largo. Puede ser un curso grabado o clases en vivo. Puedes hacerlo de forma grupal o individual. Aquí quiero darte un ejemplo de cómo podrías vender este servicio: imagina que puedes ofrecer un programa paso a paso para aprender a tejer dirigido a las madres con niños pequeños, que estén buscando actividades artísticas para realizar con sus hijos. Los beneficios de este aprendizaje para las madres serán: pasar tiempo de calidad con sus hijos, fortalecer lazos de amor, enseñar habilidades artísticas, alejarles un poco de la tecnología, fomentar el arte y el emprendimiento en los pequeños. Esto es sólo una idea que me surge.
  • La segunda forma es crear productos únicos; aquí es indispensable que uses tu creatividad. Para esto también es necesario que tengas en cuenta las necesidades o deseos de tus potenciales clientes. Debes pensar en tu producto como la solución a un problema o a una necesidad, eso lo hará más atractivo y valioso.

¿Cómo encontrar a las personas que estén dispuestas a pagar por tu arte?

Lo primero será presentar tu producto o formación como la solución a un problema o un deseo, sé que esto ya te lo había dicho, pero es necesario repetirlo muchas veces. Piensa en cómo venderías tu producto en función de sus beneficios, qué ganaría tu cliente potencial al comprarlo.

Lo segundo es tu seguridad al presentar tu producto. Sólo si crees ciegamente en su valor y en su beneficio, podrás realmente transmitirlo con eficacia a tu potencial cliente. Si aún dudas sobre esto, revisa tus creencias frente a ti misma, es decir, si crees que no es gran cosa lo que haces o no es tan bueno como lo de los demás, ya no es un tema del producto en sí sino de tu mentalidad y esto, a la larga, te quita seguridad al hablar bien de tu arte.

Lo tercero, será difundir tu arte con claridad. Usando los medios con los que ya cuentas, primero; es necesario que valides y observes la respuesta de las personas. Una vez tengas algunas respuestas positivas e, incluso, ventas, es hora de invertir en publicidad, pero por favor, no te apresures a invertir tu dinero si aún no tienes claridad y no has validado tu producto o servicio. Una de las formas de hacerlo es abriendo una cuenta en redes sociales, pero en esta debes transmitir un mensaje claro, no es suficiente con poner fotos de tus productos, también es necesario que cuentes su beneficio. Por ejemplo, imagina que pintas cuadros y quieres monetizar enseñando a otros a pintar. Imagina también que defines como beneficio que pintar cuadros te permite mejorar tu capacidad de concentración, o te ayuda a reducir los niveles de ansiedad, o lo que sea; eso es lo que debes contar en tus redes acerca de tu arte, cómo ayudas a las personas, qué beneficios trae para ellos. Este beneficio lo podrás encontrar en ti misma, es decir, piensa cómo te ha ayudado a ti dedicarte a tu arte.

Si no tienes redes o no quieres depender de ellas, puedes mostrar tus productos en tu entorno, pero no tienes que realizar una venta directamente, si no te sientes cómoda aún. Puedes utilizar una estrategia que se usa en el mundo digital para captar clientes, y es DAR, antes de recibir. Es decir, dar un regalo, por ejemplo. Imagina que tienes una fiesta de cumpleaños o cualquier celebración y como regalo llevas uno de tus productos, pero, además, escribes una nota con sus beneficios o con una reflexión, al final deja tus datos de contacto, como redes o web para que puedan ver más de lo que haces. Después de unos días, preguntas a la persona a la que le has dado el regalo su opinión frente a este, eso será información que te puede ayudar a conocer tu cliente ideal o servir de testimonio. Con este ejemplo me surge una excelente forma de monetizar tu arte, y es por medio de un regalo ÚNICO y EXCLUSIVO; este puede ser un beneficio, una solución a un deseo, ya que no siempre es fácil mostrar el arte como una solución a un problema.

Hemos llegado al final de este artículo, pero no me quiero despedir sin antes insistirte en la importancia de empezar a ver tu arte desde la posibilidad y no desde el obstáculo. Intenta tener una perspectiva diferente a la que has tenido hasta el momento y ábrete al mundo de posibilidades que existen para monetizar tu arte. Investiga un poco, mira otras cuentas de personas que se dediquen al arte exitosamente, busca inspiración, cree que sí es posible.

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Con amor,

Diana